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Casa Úslar Pietri inicia el 2013 con el Taller de Escritura Creativa de Joaquín Pereira

Casa Úslar Pietri inicia el 2013 con el Taller de Escritura Creativa de Joaquín Pereira Por: Joaquín Pereira -[El 19 de enero inicia el nivel 1.0 del taller]- Caracas, enero de 2012. (De Pauta).- La Fundación Casa Úslar Pietri comienza sus actividades en el 2013 con el Taller de Escritura Creativa de Joaquín Pereira a partir del 19 de enero. Los interesados en inscribirse en el nivel 1.0 deben escribir a tallerdejoaquinpereira@gmail.com o llamar al 0412 5713821. Desde el 2009 Pereira dicta con mucho éxito su Taller de Escritura Creativa presencial tanto en la Fundación Casa Úslar Pietri como en otras instituciones. También se realiza la versión a distancia del taller con alumnos tanto de América como Europa: http://tallerdejoaquinpereira.ning.com/

El encargo

El encargo Por Manuel A. Hernández Giuliani Jacinta observa a su prima venir jadeando un ramillete de palabras sobre el rumor que enloquecía a los pobladores. —Mija escuché que un general vino de la capital, dicen que va a abolir la esclavitú. ¡Vamos a escucharlo Jacinta la o! que va a leer su manifiesto ahora mismo en el cerro El Vigía.

Sinopsis del cuento "El encargo"

 Fotografía de  Kodiak Aguero Algunos franceses de La Corsica vinieron a estas tierras varias generaciones atrás, algunos de ellos fueron al oriente venezolano. Los Giuliani venimos de Carúpano, aunque me crié en Caracas, todas mis vacaciones escolares, puentes, semana santas, carnavales y cualquier otro hueco aprovechable lo pasaba en el oriente. Playa "Los Uveros donde mi Tío Hernán Salcedo tenía su casa de playa "Mi Rancho" o en Macarapana donde nos bañábamos en el tanque en la hacienda "La Vega". En fin Carúpano es fuente de inspiración para mí y espero sea el lugar donde pueda alojar mucho de los cuentos que quiero contar. El cuento " El encargo ", fue inspirado en mi abuela Jacinta, una hermosa mujer trigueña, de cabello lacio negro como el azabache, proveniente de la familia Guevara, la ubiqué en uno de los tantos momentos históricos que tiene Carúpano. Dicen que fue en Carúpano donde le negaron el agua a Bolívar. Quise contar algo d...

@DalaiLama

@DalaiLama Por Manuel A. Hernández Giuliani Me encontraba solo en la pequeña sala de reuniones del Centro Budista de Caracas haciendo pruebas con el equipo de videoconferencia que les había alquilado, un hermoso Polycom modelo V700. El equipo estaba conectado —vía enlace banda ancha y una red privada virtual o VPN por sus siglas en inglés—, con un lugar desconocido para mí llamado Dharamsala en la India. Esperaba por mí interlocutor al otro lado del equipo para realizar las pruebas de audio y vídeo.

Mundo fugaz

Mundo fugaz Por Manuel A. Hernández Giuliani A pesar de lo iluminada por el sol, la habitación tenía una atmósfera pesada, en general de colores pasteles que deja ver la melancolía con que estaba decorada, la ventana con una cortina estilo rococó abierta de par en par de color blanco translúcido, dejaba ver las ruinas de una catedral abandonada hacía muchos años. A pesar de no tener alguna nube que manchara al cielo, la habitación seguía deprimente.

Soy carboadicto

Soy carboadicto Por Manuel A. Hernández Giuliani Airbus A320 con destino a Sao Paulo, otro viaje de trabajo, busco la fila diecinueve asiento F. Me tocó de vecino una persona con obesidad mórbida, ¡por supuesto que soy tolerante ante esta condición!, yo mismo sufro de sobrepeso a un límite muy estrecho con la obesidad. Sólo que esta persona me recuerda mi naturaleza. 

Un día común en el trabajo

Un día común en el trabajo Por Manuel A. Hernández Giuliani —Aló, soporte técnico buen día le habla Víctor para servirle. —Sí con gusto, dígame su nombre y explíqueme la situación. —¿El servidor no funciona? Me puede repetir el nombre que no le encuentro en el sistema. —¿Pancho? ¿Con ese nombre apareces en el directorio? No, dígame por favor con cuál nombre aparece en el directorio.

El día que conocí al Presidente

El día que conocí al Presidente Por Manuel A. Hernández Giuliani Un día cualquiera de mi época de estudiante universitario recibí una llamada telefónica de mi padre. Luego de los saludos habituales me pregunta si me encontraría ocupado lo que restaba de semana, era miércoles. Le conté sobre mi larga lista de actividades pendientes para la semana. En medio de mi explicación me dice: “hijo, ¿quiéres conocer al presidente?”.

Testimonio

Mis demonios me persiguen; me exigen cosas que están fuera de mis habilidades. Todo inició el día que me reventaron el vidrio del vehículo; uno que tenía asignado por la compañía donde laboro. Una bala calló del cielo sobre el vidrio del vehículo cuando estaba estacionado y yo en la oficina. Dejaron una nota al lado de la bala que reposaba plácidamente entre los limpiaparabrisas. Decía con caligrafía forzada y de difícil lectura “escribe de mi o el próximo eres tú”. Dejó su firma, el muy desgraciado dejó su huella, firmó TEC . Fui a los organismos policiales sin tener éxito. Nada podían o querían hacer; nadie había muerto y el parabrisas me lo arreglaba el seguro.

Punctum

Punctum Por Manuel A. Hernández Giuliani Ahí la tengo; su cuello en mis manos. Un solo apretón y habré logrado echar a la basura un año de esfuerzo por ser o al menos parecer normal. Cómo evitar el deseo hacía esta mujer, sentirme liberado con sus gritos ahogados.

La entrevista

La entrevista Por Manuel A. Hernández Giuliani Se encontraba ansiosa por su primera entrevista para una revista, no era una de ciencias como ella hubiese preferido, sin embargo era una importante. Mujer del Futuro tenía por nombre y según la crítica era la más importante sobre mujeres profesionales y exitosas; ella no estaba al tanto de esas cosas, pero le satisfacía saber que le tocaría un poco de fama, mostrar al mundo su capacidad, se convertirse en la heroína del siglo. 

Marcos

Marcos Por Manuel A. Hernández Giuliani Las noches seguían frías, así lo sentía él desde que enviudó, pensaba que era normal. Escuchaba a su hija jugar en su cuarto mientras él removía al chocolate caliente, estaba ansioso por sentarse a saborearlo, el aroma del cacao le recordaban su infancia, sin embargo el prepararlo le era extraño, ser servido era lo que recordaba.  Su pequeña hija le sorprende en la cocina, entra alegre, como siempre radiante y enérgica. Se sienta a la mesa anticipando lo que estaba a punto de saborear. 

El prospecto

El prospecto Por Manuel A. Hernández Giuliani Logré verlo venir apresurado, a lo lejos. Mientras le daba un último jalón al cigarrillo, miré alrededor, nadie desconocido nos observaba. Abrió la puerta del edificio, dejó que cerrara a su suerte, no se percató de mi presencia, lo vi detenerse a presionar el botón del ascensor. Le saludé amablemente mientras observaba su desconcierto, le ofrecí mi servicio a la vez que le mostraba mi herramienta de trabajo, me agrada verles el rostro cuando la observan brillar. Los demás llegaban para unirse a la venta, le indiqué al cliente la oferta del día, nos dará cooperación a cambio de salvar su vida. versión para Kindle